Pensando como piensa Dios

1 Samuel 24.1-22

David no era un oportunista, sino obediente a Dios. Pensó como piensa Dios, y actuó por gracia y respetó la vida de Saúl.

Con el ejemplo de David, aprendemos que algunas oportunidades que aparentan ser provechosas y que no parecen actos de desobediencia a Dios, pueden a veces ser contrarias a la voluntad de Dios. Él quiere que andemos muy cerca de él escuchando su voz en cada momento. Él quiere enseñarnos sus principios de vida que se revelan en su palabra por el Espíritu Santo. Él es el único que nos puede guiar por las veredas de la verdad, aun estando en este mundo lleno de tentaciones, presiones y enseñanzas que llevan por caminos contrarios a los de él.

Proverbios 14.12 dice: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”.  El camino del oportunista no termina en vida y bendición. Las provisiones de Dios son encontradas por la persona que tiene una mente y vida gobernadas por él y no por el oportunismo.

Aplica
¿Tus relaciones con otros están basadas en un interés propio por lo que te conviene y lo que te ofrece oportunidades mejores? ¿Cómo está tu relación con Dios, tu cónyuge, tus hijos, tu prójimo, tus condiscípulos, tus colaboradores o tus socios?

Ora
Señor, procuraré, por fe obediente, que tus ideas, decisiones y actitudes sean los míos.