Reactivar los dones y talentos

1 Crónicas 9.1-34

Entre los versículos 1 y 2 existe un antes y un después para los israelitas. Su infidelidad a Dios les había conducido al cautiverio. Pero el clamar a Dios y limpiarse de toda idolatría les llevó a confiar nuevamente en él. Como resultado ocuparon otra vez sus posesiones y comenzaron a ejercer sus dones y usar sus talentos.

Israelitas, sacerdotes, levitas servidores del templo, porteros, todos eran necesarios ya que la tarea era enorme y Dios, según su soberana voluntad asignó una tarea específica para cada uno. ¿Con qué recursos contaban?

Hombres muy capacitados (13).

Recibieron instrucciones del rey David y del profeta o vidente Samuel (23).

Recibieron colaboración por parte de sus parientes (25).

Eran constantes, cumplidores y detallistas y tenían buen gusto para las artes (27,28).

Se dedicaban exclusivamente a su tarea (23).

Cuando Dios reparte dones y talentos, y las personas los usan sin cuestionar, la tarea se realiza bien y en armonía. Existe colaboración, y si se trata de cuidar los bienes, hay protección y cobertura.

 Al realizar una tarea para Dios, hay que hacerlo con excelencia.

Aplica
¿Sabías que todo lo que hacemos, ya sea en la Iglesia o en casa es para Dios? ¿Qué cosa te está pidiendo el Señor que hagas usando tus talentos y dones? ¿De qué forma puedes servir con ellos a los demás? ¿Hay algo que te está distrayendo o te está quitando tiempo para hacer lo que deberías haber hecho con anterioridad?

Ora
Gracias Dios, porque formamos un cuerpo en Cristo y nos necesitamos unos a otros. Ayúdame a discernir cuál es mi lugar y mi trabajo en la comunidad para hacerlo con excelencia.