Confiar en Dios

1 Crónicas 5.18-26

Los rubenitas, gaditas y la media tribu de Manases estaban bien preparados para la conquista del territorio.  ¿Qué tenían a su favor?

La cantidad de Hombres: muchísimos.

Características: valientes.

Recursos: escudos, espadas.

Experiencia: hábiles en el manejo de armas y diestros en la guerra.

Sin embargo, y aunque se encontraban en óptimas condiciones para ganar la batalla, la verdadera causa de su victoria fue haber confiado en el Señor (20). También dice la Palabra, que clamaron al Señor en medio del combate y él los ayudó.

Como en toda guerra, hay vencedores y vencidos. En esta oportunidad salieron victoriosos pero más adelante la situación fue muy diferente.  Es peligrosísimo “dormirse” sobre los laureles del triunfo, ya que el enemigo seguirá dando vueltas, esperando que bajemos la guardia y le demos tan sólo una ocasión para causarnos grandes daños.

Los hijos de la media tribu de Manasés se reprodujeron tanto que llegaron a ser numerosos, guerreros valientes, hombres importantes y jefes de familias patriarcales que se establecieron en el país. Pero pecaron contra el Dios de sus antepasados cometiendo idolatría (25). De ese modo, no solamente cortaron la bendición que habían heredado, sino que se volvieron a los ídolos que Dios había destruido delante de ellos.  Como consecuencia fueron deportados y quitados de esa tierra como castigo por su desobediencia. Sufrieron el despojo de sus pertenencias y de la seguridad que habían alcanzado hasta ese momento.

Aplica
¿Reconoces que todo lo que eres y todo lo que tienes, te lo concedió Dios en su infinita gracia y misericordia? ¿Son talentos naturales, dones espirituales, o posesiones? ¿Cómo piensas agradar a Dios y ofrecerlo en servicio? ¿Estás velando contra las asechanzas del enemigo o ya bajaste la guardia?

Ora
Perdóname Señor por confiar en mis propias fuerzas. De ahora en más quiero reconocer tu obrar en todo lo que hago, tengo y soy. No quiero apartarme de tu voluntad, ayúdame cada día a buscarla en oración.