El amor a Cristo también causa conflictos

Mateo 10.34-42

Cristo no nos garantiza una vida sin problemas. Tendremos conflictos con quienes no aceptan su autoridad.

Si creemos que el seguir y servir a Cristo nos evitará problemas, estamos equivocados, pues en lo versículos 34 al 36 Jesús nos advierte de los problemas que tendremos que afrontar, para luego terminar expresando una promesa (39).  ¿Qué implica el desafío que Jesús nos presenta?

Problemas entre padres e hijos; nueras y suegras.  ¿Será que Jesucristo no quiere una familia unida?  Definitivamente sí, la quiere unida, pero para que la paz esté en ese hogar primeramente debe reinar él. Cuando solamente una parte de la familia conoce al Señor y la otra no lo conoce, hay malos entendidos y conflictos pues quienes no hacen lo correcto no están de acuerdo con quienes lo hacen.  En algún momento sentiremos la presión de un familiar que nos exige comprometer nuestros principios bíblicos para sacarlo de un apuro.  En ese caso, ¿cómo podremos obedecer a los hombres antes que a Dios?

Tomar la cruz. Consiste en seguir a Cristo en sus enseñanzas, en su estilo de vida, sin temores por lo que puedan hacer en contra nuestra en oposición a Cristo. Es confiar absolutamente en que nada pasará sin que Dios lo permita pues Él tiene control de todo, y que nos sostendrá cuando sintamos desmayar frente a la oposición de nuestros adversarios.

Los versículos 40 al 42 están llenos de promesas para nuestras vidas; apropiémonos de ellas.

Aplica
¿Pensaste que ser cristiano te traería una vida llena de paz y tranquilidad? ¿Te has rendido ante la adversidad o estás perseverando sin desmayar? ¿Temes a los conflictos que por causa de Cristo puedan surgir con tus familiares y amigos? ¿Cómo te preparas para esos momentos?

Ora
Señor Jesús, tú eres el valiente de los valientes. Dame fortaleza para enfrentarme a quien sea, con tal de no deshonrar tu nombre.