Recursos divinos en la soledad

1 Samuel 21.1-15

David, solo y huyendo de sus perseguidores, comienza a buscar recursos que mitiguen su soledad y aflicción.

Cuando David mató al gigante Goliat, toda la atención de la gente estaba sobre él; aplausos, admiración, aún hubo una canción que le hicieron en su honora. Ahora encontramos a un David solo, alejado de las adulaciones de la gente y buscando ayuda. ¿Qué aprendemos de esta historia?  Aprendemos que la admiración de la gente suele ser efímera, pasajera y engañosa, que no debemos edificar nuestro carácter en ello porque tarde o temprano chocaremos con la realidad de quedarnos “solos y sin nadie” (1).  Como si esto fuera poco, alguien se encargará de usar hasta el sarcasmo contra uno (11) y lo que en algún momento dijo a nuestro favor lo usará en nuestra contra (11).

Pero en medio de esa realidad de la vida, David encuentra los únicos dos recursos que necesitaba en ese momento: un poco de pan (3) y una espada (8). Es sorprendente lo que Dios tenía preparado para David,  el mejor pan, el pan sagrado, y una espada especial, la espada del gigante. Si en estos momentos te sientes agobiado por la soledad, piensa que Dios tiene lo mejor para ti:  la Palabra de Dios, que es el pan que alimenta tu espíritu, y la espada que te ayudará a derribar a los gigantes que te salgan al frente.

Aplica
Mientras estás pasando porese valle de soledad e incomprensión, toma lo que Dios ha preparado para ti.  Dios sigue teniendo el mejor pan y la mejor espada. ¡Adelante!

Ora
Padre celestial, gracias por darme esos recursos divinos que me ayudan a seguir adelante, a pesar del mal tiempo.