Corriendo el riesgo por alguien

1 Samuel 20.24-42

Llegó el momento en que las palabras ya no eran suficientes; entonces Jonatán comenzó a dar evidencias de que el pacto de amistad con David era cosa seria.

Tanto David como Jonatán se habían comprometido a desarrollar una amistad a prueba de todo, pero como toda amistad, ésta tampoco estaba exenta de dificultades. La reiterada ausencia de David desencadenó la ira del rey al punto que aparecieron los insultos y hasta el maltrato físico..  Las preguntas comenzaron a subir de tono y cada vez se hicieron más duras. Lo que debió ser una cálida cena familiar, de pronto se tornó en un ambiente hostil.  Era el momento de arriesgarlo todo por amor o retroceder y faltar al pacto que habían hecho. 

Nuestra pregunta obligada es: ¿Por qué Jonatán estaba arriesgando tanto? ¿Valía la pena arriesgar hasta la vida por causa de un amigo? La respuesta es sencilla y a la vez profunda.  Cuando el grado de amor es excepcional, los riesgos son cosa ligera.  Para Jonatán, David era más que un amigo; era un hermano a quien había aprendido a amar y en quien confiaba plenamente (31, 32).  David por su lado era consciente de la situación y de lo perjudicial que esto podía resultar para su compañero; por ello resultaba mejor alejarse.  Sin embargo, y en la distancia, el corazón de ambos estaba en las manos de Dios, fundido en uno solo (42).

Hay quienes dicen:  “Lo puedo arriesgar todo porque no tengo nada que perder”.  En el caso de David y Jonatán, materialmente hablando tenían mucho que perder. Pero la amistad que ellos se profesaban era mucho más valiosa que cualquier bien terrenal.  Ellos eran capaces de arriesgarlo y perderlo todo por amor.  Esta experiencia de amor apenas refleja el gran amor de Dios por el mundo, que no escatimó en dar a su único hijo para que alcanzáramos a conocer de ese gran amor. 

Aplica
Jesús se arriesgó por ti y dejó su trono de gloria para morir en el Calvario. ¿Cuánto estas dispuesto a arriesgar tú por él y por su causa?

Ora
Señor Jesús, tú entregaste tu vida por amor a mí, permíteme ofrecer mi corazón y mi vida para que otros conozcan tu grandioso amor.