El valor de una auténtica amistad

1 Samuel 20. 1-24

David y Jonatán se encuentran en un momento crucial de sus vidas y su amistad está siendo probada por una aguda crisis.

La amistad es un tesoro cada día más devaluado por los intereses egoístas que ocupan los corazones.  La historia que has leído es una excepción que nos muestra las dimensiones a las que puede llegar el amor de un amigo, aun en medio de una aguda crisis como la que estaba pasando David.  Observemos las características de la amistad entre David y Jonatán.

En primer lugar, estas dos personas modelaron un grado de amistad que trascendió las barreras sociales (3).  Jonatán era el príncipe heredero a la corona y David era un pastor de ovejas.  En segundo lugar, Jonatán reveló un corazón totalmente dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de proteger a suamigo (4). Así mismo la amistad genuina es recíproca; Jonatán le pidió a David que no apartara su misericordia de él y de su casa (15). Finalmente una amistad es honorable, santa y perdurable cuando Dios está presente (23).

Jesucristo otorgó un valor especial a la amistad y tuvo amigos como sus discípulos (Jn. 15.15), Lázaro, José de Arimatea y otros.  El sabio escritor de Proverbios dijo: “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” (17.17). Esto nos muestra que es posible cultivar una amistad sana, pero demandará tiempo, disciplina y entrega. Sólo de esa manera podremos impactar nuestro mundo con un amor fraterno y revertir el egocentrismo de nuestros tiempos.

Aplica
¿Algún amigo te ha dicho: “Lo que deseare tu alma, haré por ti” (4)? ¿A quién podrías decirle lo mismo? ¿Alguna vez te han fallado y por eso te niegas a confiar y a abrir el corazón a otras personas?  Toma tiempo para evaluar lo maravilloso que es tener amigos. Pide a Dios de su bálsamo para que sane tus heridas y empieza a cultivar buenas amistades.

Ora
Padre, concédeme la gracia para cultivar y desarrollar relaciones significativas en las que tu nombre sea glorificado.