Amigos hasta la muerte

1 Samuel 18.1-30

Cuando aquellos que deberían ser nuestros amigos y nuestro sostén nos dan la espalda, Dios prepara a los mejores sustitutos.

Después de la gran victoria que lo inicia en el camino del liderazgo, David está lejos de imaginarse lo que Saúl hará contra él por actuar de acuerdo a su fe en Dios y valentía; pero el Señor le rodea de los amigos necesarios:

Jonatán: Amigo hasta la muerte.  Sin buscarlo y sin más méritos que su integridad y valentía, y por la gracia de Dios, David llega a tener en Jonatán un “amigo del alma” (1-4).

El ejército: Son los compañeros de milicia quienes lo respetan y lo aprecian por su conducta y sus triunfos (5, 30).

El pueblo: Admirador incondicional.  Los cantos de las mujeres y la algarabía del pueblo que recibe al ejército victorioso, exaltan la valentía de David (6, 7). Esto despierta celos en el inseguro y desobediente rey, quien intenta matarlo porque sabía que Dios lo había abandonado y ahora respaldaba a David (9-15).  A pesar de todo David continúa conduciéndose prudentemente al punto de ganarse el corazón de un pueblo que lo amaba tanto como a Saúl (16).

Mical: El amor natural.  El voluble rey Saúl quiebra su promesa una vez más, pues no hace con David como prometió: ni lo casa con su hija ni le da el dinero de la recompensa (17-19). En esa coyuntura, a Saúlse le presenta otro “imprevisto” ya que Mical se enamora de David (19). Entonces una vez más, el rey procura aprovecharse de esa situación para eliminar a David; pero en lugar de opacarlo o desaparecerlo su popularidad entre el pueblo crece cada vez más (20-29).

Aplica
¿Te preocupa el “qué dirán”?  ¿Te angustia pensar que tus amigos y amigas te pueden fallar? ¿Cómo te conduces entre ellos? ¿Es Cristo tu mejor amigo?  ¿Echas tu ansiedad sobre él?

Ora
Fiel Amigo, estoy seguro que no me dejarás ni desampararás.  Haz que cuando mis “amigos” fallen, encuentre a aquellos que tú has preparado.