Peleando la guerra de Dios

1 Samuel 17.1-37

Si el cristiano deja de verse como un guerrero del ejército victorioso, temblará frecuentemente ante los “Goliats” de la vida.

Cuando el Señor quiere usar a alguien para cumplir un servicio espiritual, se encargará de producir las “casualidades” necesarias para que se cumplan sus propósitos.  Así lo vemos en esta experiencia de David:

David está en el lugar indicado. David es enviado al lugar donde el Señor le dará una victoria histórica (12-22). Él está allí para cumplir con el encargo de su padre, es decir investigar cómo están sus hijos que han ido a la batalla; pero allí descubrirá que el Padre celestial tiene otro encargo aún mayor.

David llega en el momento preciso.  Por la necesidad de hablar con sus hermanos va al campo de batalla. En ese preciso momento se repite el desafío que durante 40 días ha afrentado a los soldados israelitas (23-27).

David es presentado a la autoridad correspondiente.  Es poco probable que lo que movió a David a pelear con Goliat hayan sido las ofertas del rey.  Lo motiva el hecho de que aquel pagano (“incircunciso”) estaba desafiando a Dios.  El ejército israelita es el ejército de Dios (26).  El hermano mayor no tiene lamisma fe y perspectiva espiritual que David y en lugar de alentarlo lo reprende (27, 28).  El rey se entera de las palabras de este jovenzuelo y manda a buscarlo (30-33).

David tiene la experiencia necesaria.  Las experiencias del campo le sirven a David como un referente de la protección y del auxilio divinos ( 34-36). David tiene la actitud y fe correctas (37).

Aplica
¿Qué sueles hacer cuando te enfrentas con la maldad, o cuando sufres el embate de aquellos que se oponen al servicio y obediencia a Dios? ¿Qué haces cuando te faltan recursos para hacer aquello que Dios te pide? Cuando tus problemas parecen más grandes que tú y tus recursos, ¿huyes? ¿Te rindes fácilmente?

Ora
Dios, ciertamente mis fuerzas y recursos son limitados, pero siento un vivo celo por los desafíos que me lanzan los que no te aman;  permíteme vencer a los “Goliats” que me presentan batalla.