El llamado de Dios

Mateo 10.1-15

¿Has percibido la voz de Dios llamándote para enviarte a una misión?

El Señor Jesús escoge a sus apóstoles y los llama a una misión; también los instruye para el cumplimiento de la misma (1-4).

Hoy en día Dios sigue escogiendo y llamando a siervos y siervas. Este llamado no necesariamente significa oír la voz de Dios hablando a nuestro espíritu, sino que él también puede utilizar a personas capaces de transmitirnos la visión de Dios para con el mundo necesitado de Cristo. Al igual que a los discípulos, estos siervos de Dios nos enseñan y preparan para cumplir esa misión.

La misma autoridad dada por Jesucristo a los apóstoles nos es dada hoy en día.  La autoridad de Cristo respalda a todo aquel que actúa en la voluntad divina. Ellos no tenían ninguna restricción: “sanad, limpiad, resucitad, echad, dad” (8); son verbos que indican una orden.  Quienes nos consideramos seguidores de Cristo deberíamos considerar seriamente el respaldo de la autoridad de Cristo y echar mano del poder de Dios para cumplir con fidelidad nuestra misión.

Los versos 9 y 10 nos animan a depender totalmente de Dios.  También hayuna serie de principios que el Señor da a sus seguidores mientras cumplen con su misión. Pero sobre todo, serán nuestras relaciones con los demás,  nuestras actitudes y nuestro testimonio los que Dios usará para traer a la gente a los pies de Cristo. “Por sus frutos los conoceréis”.

Aplica
¿Cómo has respondido al llamado de Dios para prepararte y servirle? ¿Conoces la visión y misión de la iglesia en la que te congregas? ¿Con qué tipo de restricciones luchas al momento de cumplir con la misión que se te ha encomendado? Si no has respondido a su invitación, todavía es tiempo de hacerlo. Si estás sirviendo en algún ministerio piensa que puedes hacerlo mejor, “como para el Señor”. Es a Dios a quien sirves y no a los hombres.

Ora
Señor, perdona mi negligencia. Quiero seguirte y servirte con fidelidad.  Te ruego que me des la fortaleza que necesito para ser obediente.