El costo del discipulado

Lucas 9.18-27

El conocimiento de Jesucristo trae responsabilidades.

Una de las porciones más usadas y menos practicadas de la Biblia es ésta. Jesús quiso saber si sus discípulos entendieron lo que había estado enseñándoles durante los tres años con ellos (18-19). Ellos le presentaron varias respuestas a la pregunta “¿Quién dice la gente que soy yo?” Hoy en día con cientos de corrientes filosóficas o teológicas, las respuestas son muchas. Pero la verdadera respuesta le fue revelada a Pedro quien declaró: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt. 16.16). Esa respuesta sigue teniendo la misma validez de entonces, y el resultado de tener esa respuesta como una realidad en nuestras vidas sigue siendo igual de trascendente, cambia nuestra vida y nos hace nuevas criaturas. La palabra “Cristo” es equivalente al hebreo “Mesías” que quiere decir “el ungido”.

Finalmente, Jesús anunció su propio sacrificio y sufrimiento.  Jesús desafió a sus seguidores con las palabras del versículo 23. Estamos llamados a obedecer a Dios dentro de un mundo que reclama nuestra atención y nos dice que podemos “tener todo.”  Jesús nos da un mensaje diferente: debemos negarnos a nosotros mismos y poner los intereses de otros por encima de los nuestros (23-27). El mundo no puede comprender qué encierra la experiencia cristiana que impulsa a la gente a abandonar sus propios deseos y poner a Dios primero.

Aplica
¿Quién es Jesús para ti? ¿Qué es lo que más te ha impactado en el llamado y costo del discipulado? Es hora que los creyentes proclamemos públicamente la verdadera identidad de Jesús. ¿De qué manera lo estás haciendo? ¿Qué significa en tu vida tomar la cruz diariamente y seguir a Jesús?

Ora
Ayúdame a conocerte aún mejor para que pueda negarme a mí mismo y seguirte fielmente.