El precio de la postergación

Lucas 12.49-59

Las enseñanzas de Jesús son aplicables a los días actuales.

Los griegos se referían al tiempo de dos maneras: El paso de los segundos, los minutos y días eran su kronos. Es nuestro reloj,  agenda o calendario. Sin embargo, las épocas, oportunidades, eran su kairos.

Nosotros tenemos al Único Dios de las oportunidades. A través de ellas, el Señor  nos habla de un tiempo distinto, de destinos, de rumbos nuevos, de accesos, de sueños, de algo nuevo.

Jesús reclamó a la multitud de Israel su incapacidad para discernir el tiempo que  estaban viviendo (56). Aquella generación fue criticada por someterse al dominio del kronos. Ignoraban el kairos que brindaba la experiencia de la Presencia de Dios. Podían mirar las nubes del cielo o sentir el viento caluroso, pero no al Creador que les hablaba. Estaban claramente rechazando al Mesías esperado. Las imágenes cotidianas usadas por el Señor Jesucristo lo demuestran:

El fuego que se va expandiendo, que mantiene todo lo emparentado con él y destruye todo lo contrario es encendido. Símbolo del juicio de Dios en el pensamiento judío (49). El bautismo que sumergirá en su misma sangre al Salvador, anuncia la cruz angustiosa, combustible de aquel fuego de Dios (50). La familia y sus componentes (52-53). La naturaleza escudriñada (54-56). La parábola del magistrado y los adversarios (57-59) resume la importancia de aprovechar el período de tiempo oportuno antes del final. Este pasaje nos advierte del peligro de postergar decisiones por el Señor con señales claras y oportunas.

Aplica
La cruz marca la diferencia: ¿Cuáles son las evidencias de que eres de Cristo? La verdad pone sus límites: ¿Cómo actúas cuando otros censuran tu fe? Las oportunidades  tienen un costo, ¿Qué oportunidad el Señor te está dando y no te has decidido aún concretarla?

Ora
Padre mío, te doy gracias por la posibilidad de ser un hijo tuyo por los méritos del Señor Jesucristo. Dame luz para saber aprovechar cada instante para tu gloria.