La alegría de esperar y trabajar

Lucas 12.35-48

En las palabras anteriores a este texto, Jesús nos mostró cuál debe ser la  actitud hacia las cosas. Sin embargo dejó lo más importante para después. ¿Por qué? Porque vivir sólo el presente y las cosas puede cegarnos el futuro y dejarnos distraídos respecto a la venida del Señor.

Jesús emprende ahora su explicación acerca la actitud hacia nuestra propia vida. Lo hace  a la luz de su regreso por nosotros. Lo hace usando el recurso de las parábolas. Allí  notamos:

Una verdad: El Hijo del Hombre vendrá. Un misterio: Vendrá cuando no pensemos. Por tanto, la certeza del retorno del Señor debe motivarnos a dos cosas:

1) Uso responsable del TIEMPO que dura tu paso por el mundo (35-40). La preparación permite la dedicación al Señor de tiempo de calidad: más y mejor tiempo. Una actitud tal se resume en la alegría de esperar su venida (37).

2) Uso responsable del TALENTO que te dio el Señor (41-48). La producción permite la inversión en el Señor de las capacidades que te fueron confiadas. Una actitud tal se resume en la alegría de servir antes de su venida (43).

La realidad del regreso del Señor  muestra dos extremos: a) El escepticismo  que conduce a abusos de autoridad y relajamientos de conducta.(45); b) El engaño de creer que saber la voluntad de Dios en cuanto a todo esto es suficiente (47-48). No se trata de no creer, o de creer saber, sino hacer. ¿Qué harás al respecto?

Aplica
¿Con qué servicio esperas el regreso del Señor? ¿Cuánto de tu agenda diaria dedicas a la intimidad con el Señor? ¿Demuestras a otros la alegría de esperar su venida y trabajar para El?

Ora
Señor, te doy gracias por salvarme y por la promesa de venir a buscarme. Te espero con fidelidad y quiero a partir de hoy servirte con lo mejor de mí.