Un modelo de oración

Lucas 11.1-4

“Hágase tu voluntad…también en la tierra…”.

La oración del Padrenuestro es un prisma de nuestra relación espiritual con Dios.  El prisma gira y reparte tantos y diversos colores que nos sorprende. El Padrenuestro en la medida que las estaciones de la vida se nos cumplen reparte tanta luz que realmente nos sorprende. Me llamó la atención la oración que específicamente busca que se cumpla la voluntad de Dios aquí en la tierra. Es decir, aquí donde todos vivimos. Es decir en este mundo compuesto de realidades políticas, sociológicas, económicas, etc. Aquí en este mundo imperfecto oramos para que Su voluntad se cumpla.

El paralelo es la voluntad que se cumple en los cielos. En realidad cuando pensamos en los cielos, pensamos en aquel lugar inaccesible donde Dios se mueve con su corte angelical. Donde Dios se mueve con todos aquellos que murieron en la fe.  Donde Dios se mueve soberanamente. Los cielos en realidad son una realidad incomprensible en su totalidad para nosotros. Lo intrigante es pedirle a Dios que nosotros desde la tierra queremos que la tierra sea lo más parecido al cielo de Dios. ¿Será posible?  Creo que hay cielo cuando los creyentes se reúnen como pueblo, creo que hay cielo cuando alabamos y adoramos al Señor, creo que hay cielo cuando el Espíritu Santo hace nacer de nuevo a una persona, creo que hay cielo cuando vivimos la santidad…creo que hay cielo cada vez que lo buscamos!

Aplica
¿Cuál es tu actitud cuando oras? ¿Qué buscas? ¿Cómo interviene el Espíritu Santo en tus oraciones?

Ora
Señor, venga tu reino, hágase tu voluntad.