Gozo humano, gozo divino

Lucas 10.17-24

El gozo de Jesús por la misión debe ser el nuestro.

Cuando los setenta discípulos regresaron de su tarea de predicación estaban gozosos por los resultados de la misión.  Se maravillaron que aun los poderes del mal se sujetaron a ellos por causa del nombre de Jesús.  Para Jesús estas acciones demostraban el fin del imperio de Satanás sobre el mundo.  Inclusive, Jesús confirma a los setenta que tenían autoridad sobre el Maligno y el mal.  Sin embargo, para el Señor, lo más importante de la vida cristiana no es la autoridad sobre las fuerzas del mal sino que seamos verdaderos hijos de Dios, y que nuestros nombres estén escritos en el registro de los salvados por la gracia del Padre (Mt. 7.21-23).

En un momento de adoración a su Padre, Jesús da gracias porque estos discípulos en humildad habían recibido la revelación del evangelio. Jesús los llama “niños” aunque no lo eran cronológicamente, sino que aceptaron a Jesús como el Mesías con la confianza inocente de los niños.  Ellos, la generación de los 12 apóstoles y de los 70 discípulos, tuvieron la gran bendición de ver ante sus ojos el cumplimiento de las profecías acerca de la venida del Mesías. 

Para nosotros como discípulos es un privilegio muy grande tener este conocimiento acerca de lo Cristo ha hecho por nosotros.  Lo que realmente cuenta en la vida es que seamos hijos de Dios, y que siempre vivamos en dependencia de su gracia y misericordia.

Aplica
¿Estás más preocupado por los milagros espectaculares que por la salvación personal y la de otras personas?  ¿Te regocijas constantemente al pensar que Dios te ha revelado su plan de vida eterna, y ha escrito tu nombre en los cielos? ¿Estás ocupado en dar a conocer el amor de Dios a los que no han tenido la oportunidad de salvación?

Ora
Señor, ayúdame a mantener mis ojos en Cristo y su obra de salvación.  Guarda mi espíritu y mi alma de fijarme más en lo espectacular que en la obra perfecta de Jesús por nosotros. Dame tu poder para darte a conocer a los perdidos de este mundo.