Pasando el bastón de mando

2 Reyes 2.1-18

La persistencia de Eliseo tiene su premio.

Entendiendo la voluntad de Dios (1): cómo conocieron estos hombres de Dios cómo sería la partida de Elías no se nos dice, pero sí estaba claro qué iba a suceder. Vemos aceptación por parte de Elías, pero malestar en Eliseo, por razones que veremos después. El texto parece darnos a entender que Elías sabía de antemano que sería trasladado de este mundo al espiritual sin gustar la muerte, igual que Enoc y también como lo serán los creyentes en la segunda venida de Cristo (1 Tesalonicenses 4.17).

La prueba para Eliseo (2-7): Con mucha paciencia Elías probó la convicción de Eliseo, llevándolo de lugar en lugar, donde se encontró siempre con la misma pregunta (2, 3, y 5). Mientras tanto, Elías fue visitando las escuelas de profetas, despidiéndose, bendiciéndolos y alentándolos, así como hizo el Señor en su oración sacerdotal en Juan 17.

El manto de Elías (8): al igual que Moisés y su vara, acá vemos a Elías con su manto, los símbolos de su oficio y mando. El mismo resultado y posiblemente en el mismo lugar donde Josué cruzó el Jordán para entrar a la tierra prometida, y tal vez cercano al lugar donde fue enterrado Moisés.

El pedido de Eliseo (9): una doble porción. No debe entenderse como un pedido egoísta de Eliseo sino a la luz de la porción de la primogenitura según Deuteronomio 21.15-17.

Aplica
Si eres un Elías ¿cómo estás preparando tu salida y cómo estás preparando a tus Eliseos para sus ministerios? Si eres un Eliseo ¿cuál es la doble porción que le pedirías a tu Elías? Busca un tiempo a solas con él o ella para conversar sobre tus aspiraciones.

Ora
Señor, gracias por los Elías y los Eliseos de nuestros tiempos. Bendícelos para que tu iglesia pueda seguir siendo una voz profética en nuestro mundo actual.