Un cristiano victorioso

Lucas 7.18-35

El cristiano maduro posee ciertas características como evidencia de los frutos espirituales.

La humildad y el valor:
Entre los muchos rasgos admirables de Juan el Bautista, sobresalen dos: su humildad y valor para anunciar el Reino de Dios. Juan tomó una decisión sabia en vez de guardarse las dudas que tenía acerca de Jesús. Envió a sus hombres para que el Salvador resolviera el problema en forma correcta. El Señor usó esta duda para dar una advertencia, pero de manera muy amable y comprensiva. No le regañó por haberle cuestionado. Al contrario hizo notar que el seguidor cuidadoso no cae en la trampa, sino que sigue por la gracia de Dios, confiando (23).

Pero también era necesario recordarle a Juan sobre los milagros. Estas señales garantizaban que en Jesús estaba el cumplimiento del Reino de Dios e infundían ánimo a Juan.

Grandeza:
Jesús puso a Juan como ejemplo del cumplimiento de las promesas relativas a la venida del Mesías. Jesús mostró que la grandeza de Juan residía en el énfasis de su predicación: el pueblo debía volverse de sus malos caminos y dar buenos frutos (el arrepentimiento y la fe).

Aplica
Tu desafío es observar, ver y vivir de acuerdo al modo de ver de Cristo. La verdadera victoria del cristiano no consiste en la crítica amarga de las situaciones o de su prójimo. La verdadera victoria consiste en actuar con sabiduría, humildad, a través de la justificación del Señor. ¿Te sientes desafiado y en victoria?

Ora
Señor, perdóname por haber actuado con mi propio criterio al considerar el mundo, las personas y mi vida.