Cada uno es responsable de su conducta

Ezequiel 18.1-20

Todas las culturas tienen elementos de injusticia. Para la sociedad de Ezequiel, la injusticia era inmoralidad sexual, extorsión económica y abuso del poder.

Desde varias décadas han surgido profesionales de la salud mental que responsabilizan a los padres de los problemas de sus hijos. De esta manera, la cultura tiende a liberar a la persona de su responsabilidad personal. A esto se suma la concepción del gobierno como una institución capaz de resolver los problemas sociales, sin participación de la responsabilidad del individuo. Esta corriente de pensamiento no es nueva, Dios reprende a la cultura que justifica sus conductas, responsabilizando a otros por ellas (2-4).

La justicia social comienza con una persona justa; la persona justa por naturaleza, hace justicia (5). El justo no espera que otros creen condiciones de justicia, sino que comienza haciendo justicia (6-9). El pueblo de Dios es esclavo de una potencia política extranjera, pero Dios no comienza a hacer justicia con las entidades sociales, sino que comienza con el individuo. Cada uno debe hacer justicia y eso llevará a un gobierno y sociedad que vive la justicia (9).

Dios considera diferentes condiciones de justicia/injusticia (10-19) y concluye que cada uno es responsable de su propia conducta (20). Si una persona hace injusticia, quienes están cerca serán los primeros en reconocerlo. Si los padres saben que su hijo ha cometido una injusticia, deben cuidarse de no cometer otra injusticia justificando la mala acción del hijo. Dios dice que nadie debe acarrear la culpa de otro (20). La comunidad cristiana tiene el rol de educar a padres e hijos a discernir la injusticia y aplicar principios divinos.

Aplica
Si alguien actúa de manera incorrecta delante de Dios, ¿cómo determinas que es una acción injusta? ¿Cómo procedes para ayudarle a restaurar la justicia?

Ora
Señor, te ruego por mi comunidad cristiana. Que podamos vivir de manera justa en medio de una cultura dominada por el pecado. Ayúdanos a apoyarnos mutuamente.