La paga del pecado

2 Reyes 9.14-37

La ira de Dios es para los malvados de corazón.

La Biblia dice que la paga del pecado es la muerte (Ro. 6.23). Esto es justamente lo que obtuvo Jezabel como consecuencia de todas las cosas crueles que cometió, no sólo provocando la muerte de los profetas de Dios, o exaltando a los profetas de Baal, sino llegando al punto de calumniar a Nabot y conseguir que lo mataran para quedarse con su viña (1 R. 21.1-16).

La maldad de esta mujer no tenía límites; ella jamás se había imaginado que iba a morir de una forma tan horrenda. Como consecuencia de su mal corazón, los perros comerían sus restos. Jezabel pagó con su vida todas sus crueldades.

El mismo Jehú confirmó con su boca que la Palabra de Dios se cumplió tal como había sido dicha.  La sentencia se había consumado.  ¿Quién podrá escapar del juicio de Dios una vez que Él ha extendido su mano para su cumplimiento?

Quizás tú reconoces haber hecho cosas malas en el pasado y puedes estar pensando que mereces ser castigado por Dios, pues no te sientes perdonado. Debes recordar entonces, que si has recibido a Jesús en tu corazón, ya has sido lavado de todos tus pecados; ahora eres una nueva criatura, un hijo de Dios. Cristo pagó en la cruz por todas nuestras maldades. Revisemos lo que nos dice el Señor en 1 Co. 6.9-11.

Aplica
¿Hay pecados en tu vida que aún no has confesado al Señor? ¿Te sientes preso de algo que ofende a Dios? ¿Crees que él te puede hacer libre de esos pecados? Medita en 1 Juan 1.9. ¿Eres consciente de lo que estás sembrando cada día? ¿Qué cosecha esperas?

Ora
Señor, ¿quién podrá entender sus propios pecados? Líbrame de los que me son ocultos.