La sana enseñanza

Tito 2.1-15

Lo que se diga debe estar de acuerdo con la saludable verdad de Dios.

En esta parte de su carta, Pablo encomienda a Tito que vigile el comportamiento, la forma de ser de los diferentes grupos de distintas edades que conforman la iglesia.

La mejor manera de contrarrestar la enseñanza enfermiza y falsa es dar enseñanza sana y verdadera, promoviendo así la salud espiritual. Las personas que reciben enseñanzas erradas son contaminadas primero en el corazón, pues todo esto repercute en todos los aspectos de su vida. Por eso, los quedesean mantener por medio de sus enseñanzas el bienestar espiritual de otros, deben exigir de sí mismos y de los demás una conducta que corresponda a la pureza de corazón. Esto es lo que tiene que hacer Tito, debe dar exhortaciones que se adapten a las necesidades de los diferentes grupos que existen en el seno de la iglesia. Las ancianas deben enseñar a las jovencitas (3-4) y deben reforzar la enseñanza con su ejemplo. Las casadas, ser esposas y madres ejemplares (5). Los jóvenes, aprender a ser sabios y prudentes (6). Los siervos, servir a sus amos con fidelidad y obediencia (9-10).

Para todos estos grupos de personas Tito debe dar ejemplo en todo (7). Debe confirmar su enseñanza con el ejemplo. La gracia que nos salvó nos enseña a vivir esta clase de vida. Es necesario renunciar a deseos mundanos para vivir, no de cualquier manera, sino “sobria, justa y piadosamente” (12). La sobriedad es la conducta interior, conmigo mismo. La justicia debe regir mi relación con mi prójimo y la piedad es mi conducta ante Dios.

Aplica
Cita las características que se exigen de cada grupo de personas mencionado en este pasaje. ¿Qué características debes cultivar en ti?

Ora
Amado Señor, ayúdame a seguir tu ejemplo para que otros puedan seguir el mío.