Dios es Fuerte

Salmos 20.1-9

Poniendo bien nuestra confianza al comenzar el día.

Este pasaje comienza con palabras de bendición que parecen haberse usado con el propósito de invocar a Dios antes de que el pueblo de Israel saliera a una batalla.

A medida que conocemos a David a través de sus salmos, podemos admirar la intensa relación y dependencia que él tiene con su Señor.  Quizás nosotros también acudimos a Dios en los momentos en que atravesamos dificultades, pero ¿cuántas veces lo hemos invocado antes de enfrentar los desafíos del día?

David nos muestra aquí la diferencia entre él, que confía en la fuerza salvadora de Dios, y sus enemigos, que confían “en carros y en caballos”.  Ellos flaquean y caen, pero él anticipa su triunfo final, porque su fe y confianza están puestas en Alguien que no le defrauda.

Hoy la tendencia dominante es considerar la formación académica, los recursos materiales, los avances tecnológicos o el “gurú” de moda como los factores clave de triunfo en los desafíos que tenemos por delante.  Este salmo me ha desafiado a poner en perspectiva el papel fundamental que tiene mi fe en Dios y descansar en las fuerzas que vienen de Él.

Aplica
¿Tienes la costumbre de encomendarte a Dios al comienzo del día?  ¿En lugar de Dios, en qué recursos tienes tentación de confiar? 

Ora
Ayúdame, Señor, a confiar en ti al comenzar el día y a ponerte a ti en primer lugar en todo momento.  Que tu bendición y tus fuerzas me acompañen.