Oscuridad y Luz

Éxodo 10.1-29

Nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Es impresionante la escena que nos presenta esta Escritura. Las casas de los israelitas estaban llenas de luz. Las de los egipcios de plena oscuridad. Si Dios pretendía establecer una diferencia entre su pueblo y el resto de las naciones, este era el momento.

Pensemos en algunas preguntas que nos darían la idea de lo que estaba pasando:

¿Hacia dónde estarían mirando los egipcios y los israelitas?
¿Dónde quisieran estar los egipcios y los israelitas?
¿Quiénes, los egipcios o los israelitas, sentirían más temor?
¿Quiénes, los egipcios o los israelitas, sentirían la presencia de su Dios?
¿Quiénes, los egipcios o los israelitas, estaban en capacidad de ayudar al otro?
¿Qué podrían decir los egipcios y los israelitas acerca de su Dios?

Habrían otras muchas preguntas, pero estas pueden guiarnos a respuestas que nos ayudarían a ver aún más a aquel que tenemos como Dios. Seamos fieles, compartamos nuestra fe y seamos esa luz que Él nos ha llamado a ser. Qué afortunados somos de estar en su presencia y ser amados por Él.

Aplica
Eres como una lámpara encendida en medio de la oscuridad. ¿Cómo estás alumbrando el camino de otros? ¿Experimentas la presencia de Dios en tu vida? ¿Qué escuchas que dicen de tu Dios?

Ora
Señor y Dios mío, Tú me has sacado de la oscuridad y me has traído a tu luz, a andar en tus caminos. Llevaré con gozo y gratitud la luz de tu Palabra y amor por doquier. Bendito eres.