Irás en mi nombre

Éxodo 7.1-25

Respaldados por la autoridad de Dios somos enviados a dar testimonio de su poder.

Hay una frase muy común cuando alguien manda a hacer algo, que dice: “Como Dios manda.” Quiere decir, “según la expectativa de Dios” o “espero un trabajo excelente.” Imaginémonos el rostro de Moisés al escuchar las palabras de Dios: “Te pongo por Dios (Ve como si fueras Yo mismo).” Esto no sólo implica un muy alto grado de perfección, sino también un total respaldo del Señor a la gestión de Moisés y lo eleva a una posición muy superior a la de cualquier autoridad a la que se pudiera enfrentar.

Nosotros recibimos esas mismas palabras al ser enviados a compartir las buenas nuevas de la salvación con otros. Es muy dado en la iglesia dudar de la autoridad de la cual hemos sido revestidos cuando se está ante alguien que ostenta una autoridad conforme a las normas del mundo. Pero recordemos que los escogidos por Jesús “eran gente sin estudios ni preparación” y que Jesús mismo había dicho de sí mismo que “no tenía dónde recostar la cabeza” (Lucas 9:58); podríamos mencionar a José, a Elías, a David, a Daniel, a Nehemías, a Juan el Bautista, y a muchos otros, que simplemente hablaron y actuaron de parte de Dios y sus palabras asombraron al mundo entero y llegaron a las más altas esferas sociales y de autoridad.

La autoridad que reposa en nosotros los creyentes no nos es dada por las cosas de este mundo, sino por Dios mismo cuando buscamos hacer su voluntad antes que la nuestra. Hemos sido llamados a ir y actuar en su nombre ante todos los seres humanos.

Aplica
Miraré con respeto a todos pero desde la óptica de Cristo, no del mundo. ¿Te has cohibido de entablar un diálogo profundo con alguien que está “por encima suyo”? ¿Sientes que hay otros que se cohíben de hablarte con sinceridad? ¿Cómo crees que puedes entablar relaciones profundas con ellos?

Ora
Señor y Dios mío, perdóname por no valorar tantas veces tu llamado y fijarme en las cosas de este mundo más que en tu infinito poder y misericordia. Bendito seas Señor.