Soy una Respuesta de Dios

Éxodo 3.7-22

Un canal de bendición para aquellos que necesitan de Cristo.

A nuestro alrededor hay multitudes que claman a Dios por alivio a sus angustias. Tal vez hoy no veamos abiertamente la esclavitud física de los tiempos de Moisés, pero sí podemos notar la esclavitud espiritual y emocional que la gente de nuestro tiempo soporta por múltiples razones, pero la principal de ellas es el pecado. Por su causa, la gente se distancia de Dios, pierde la esperanza y vive cansada, agobiada e incluso lastimada, dispuesta a soportar humillaciones y maltratos porque no conocen otra forma de vida.

Ante ese clamor, Dios muestra su compasión enviando alivio muchas veces a través de otros que anuncien sus buenas nuevas. Una de las cosas más increíbles de este pasaje es cómo Dios ya tiene desarrollado el cumplimiento de su promesa. Él no es un Dios que haga las cosas al azar o de manera casual. Él ya tiene prevista la conducta de los hombres y su respuesta a sus temores, por lo que podemos confiar no en la facilidad del encargo, sino en el cumplimiento del mismo.

Finalmente, para ser enviado Moisés necesitaba saber quién lo estaba enviando y cómo darlo a conocer a otros. Cada creyente es una respuesta de Dios al clamor de alguien, pues somos parte de la promesa dada a Abraham: “Por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra” (Gé. 12:3). No pasemos por alto el sufrimiento ni las necesidades de quienes nos rodean, pues somos canal de bendición de Dios para ellos.

Aplica
Eres portador de las buenas nuevas de Dios y canal de bendición para los demás. ¿Estás llevando las buenas nuevas a otros? ¿Has clamado en necesidad por un alivio y socorro del Señor? ¿Cómo consideras que puedes ser ese canal de bendición para otros?

Ora
Señor y Dios mío. Me has bendecido porque has acudido a mi clamor, pero en mi corazón hay dolor ante tanta necesidad. Ayúdame Señor a llevar tu alivio.