Atentos a su crecimiento

Éxodo 2.1-10

Servir conforme al propósito de Dios.

Había una sentencia de muerte sobre todo niño hebreo recién nacido. Podemos extraer una parábola de este episodio, considerando la sentencia de muerte que sobre todo ser humano ha dictado el pecado que gobierna el mundo. Tratando de sobrevivir en medio de tanta maldad, nuestra vida ha andado a la deriva, siguiendo la corriente que el mundo considera “normal.” Pero ese andar a la deriva es truncado siempre por el propósito que Dios tiene para nosotros. Él ha estado pendiente de cada uno de nuestros pasos y ha escogido el momento propicio para llamarnos y empezar a formarnos para asumir el propósito para el que nos ha llamado. Esta fue la manera como el propósito de Dios entró por las puertas del palacio del Faraón.

El llamado que Dios nos hace no sólo es para tener la vida eterna, sino para hacer su voluntad mientras estamos en esta tierra y para ello, Él ha determinado el tiempo y el lugar en que debemos vivir, por lo tanto, nuestro andar no ha sido gratuito y ha hecho parte de nuestra formación. Él no ha determinado que nuestra vida se enrede en el pecado, pero sí la posición en que dependiendo de Él nos fortalezcamos en la fe para hacerle frente al pecado y la tentación y hacer su voluntad. La decisión ha sido y sigue siendo nuestra.

La hermana de Moisés y su madre, representan el papel de la iglesia atenta a nuestro crecimiento y fortalecimiento espiritual mientras nos preparamos para ser “adoptados” por el mundo y ganarlo para Dios. No nos aislemos y por el contrario, crezcamos para cumplir confiados el propósito de Dios.

Aplica
Has sido llamado para volver al mundo, ahora como instrumento de Dios. Él te ha destinado, instruido, capacitado y dado todo lo necesario para servirlo en sus propósitos. ¿Has crecido en tu fe luego de tu conversión? ¿Cómo crees que puedes ser instrumento de Dios en los círculos en los que participas?

Ora
Padre Amado, Santo y Todopoderoso. Ni uno solo de mis cabellos ha escapado de tu cuidado. Me has formado y dado la vida para servirte con todo mi corazón en tus santos propósitos.