Dios es Libertador

Salmos 18.1-19

Expresando gratitud y reconocimiento para celebrar nuestra liberación.

Se dice que David compuso este Salmo cuando derrotó a todos sus enemigos, lo cual podría situarlo en un tiempo de reposo, tanto interno como externo, al inicio de su reinado, que precede y motiva su propósito de construir una casa para el Señor (2 Samuel 7).

Efectivamente, sus primeros versos transpiran alegría, gratitud y confianza de ese momento de triunfo y liberación, expresando su alabanza en conocidas imágenes, repetidas en muchas otras partes de la Biblia, pero que aquí, en estos pocos versos, están admirablemente reunidas: el Señor es roca, castillo, libertador, fortaleza, escudo, torre fuerte.

Luego da paso a recordar lo mal que lo pasó anteriormente, porque eso refuerza su gratitud actual y finalmente –como excelente músico y poeta–compone en este Salmo un hermoso canto que nos muestra cómo Dios escucha el clamor del que se pone en sus manos, que tiene poder para gobernar todas las circunstancias y que aplica su misericordia para reivindicar y liberar al justo. Te animo a leer estos versos recordando alguna circunstancia en que tú reconoces que Dios te libró de angustias o ataques injustos.

Aplica
Cuando experimentas momentos de liberación, ¿cómo expresas tu alegría?  ¿Te has propuesto alguna vez escribir un poema o una canción que exprese tus alabanzas?  ¿Recuerdas las etapas difíciles que has vivido para dar gracias a Dios por haber escuchado tus oraciones?

Ora
Que pueda dar testimonio de tu grandeza y fidelidad, Señor.  Ayúdame a reconocer cómo me has acompañado a lo largo de mi vida, me has dado ánimo en los momentos difíciles, me has librado del mal y me das la esperanza que vienen días de triunfo y liberación. Gracias Señor, Roca mía y Redentor mío.