Muéstrame tu lengua

Santiago 3.1-12

Pequeña e impetuosa

El tercer capítulo expone en más detalles el segundo rasgo básico de la religión auténtica, es decir, según 1.26, el control de la lengua. Es otro pasaje lleno de figuras notables. Veamos entonces lo que Santiago nos dice acerca de la importancia de usar bien la lengua.

Freno y timón (l-5a). Cabe leer también los versos 7 y 8a. ¿Qué nos enseñan estas figuras? Y tu lengua, ¿está domada por Cristo, aun cuando surjan de adentro emociones rebeldes, aun cuando las circunstancias de la vida te aplasten?

Fuego y veneno (5b-8). Se apunta bajo estas figuras el poder destructivo de la lengua. Observa los dos verbos en el verso 6. ¿Tu lengua tiene resultados similares? En el verso 6 Santiago quiso destacar la influencia destructiva e inflamatoria de la lengua, si está controlada por Satanás.

Fuente y frutera (9-12). Aquí hay otro ejemplo de inconstancia. ¿Eres culpable de esta inconstancia, que va en contra de la naturaleza? Piensa sobre eso de que "una fuente de agua salada siempre echa a perder el agua dulce y no al contrario", (Mt. 12.34). Hay dos énfasis prácticos que necesitamos en la iglesia latinoamericana: la conciencia de ser administradores de todo lo que Dios nos ha dado, que incluye el buen uso del dinero, y la conciencia del lenguaje, que incluye el buen uso de la lengua. ¡Dime qué lengua tienes y te diré quién eres!

Recuerda: …"porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado" (Mt. 12.37).

Aplica
¿Cuántas veces has dejado que tus palabras comprometan tu identidad con Cristo? ¿Será posible que una persona cristiana no tenga una “lengua cristiana”?

Ora
Señor, redime mi lengua. Úsala para tu servicio.