Discriminación

Santiago 2.1-13

Sin distinciones ni preferencias

Igualdad para amar a todos (1-7). En este capítulo el autor empieza a desarrollar el primero de los rasgos básicos de la religión verdadera (1.27), "Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones". Después de anunciar en el verso 1 el principio básico, el autor da un ejemplo para que la verdad se arraigue en la realidad diaria (2, 3). Nota los varios puntos que usa Santiago para hacer pensar a sus lectores. ¿Cuáles son? ¿Tienen vigencias hoy?

"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos", según las Naciones Unidas. Pero se habla del "escándalo de los infra-hombres" en nuestro continente.

Tu actitud hacia el rico, y hacia el pobre ha de ser como la de Dios hacia ellos, tal como fue revelada en la obra de Cristo. ¿Eres un aficionado y esclavo de lo novedoso?

Libertad para obedecer en todo (8-13). Hay parcialidad en nosotros en otro sentido. Acostumbramos aceptar solo unas partes de la ley divina, es decir, las que nos conviene, y las otras solemos pasarlas por alto. Así que Santiago muestra que "la ley no es como una pila de piedras de las cuales podemos elegir unas y dejar otras. Sino más bien como un vidrio. Y si está roto, está roto". ¿Hay inconstancia en tu vida en este sentido? ¿Haces la "vista gorda" a tus pecados mientras eres muy exigente con los de otros? En Cristo tenemos libertad para obedecer en todo.

Aplica
Examina tu corazón y respóndete, ¿Hago distinciones entre unos y otros por razón de su condición, educación, origen, etc.? ¿En qué cosas debe mostrarme imparcial con todos?

Ora
Señor, ayúdame a arrancar de mi corazón la vanidad y el conformarme a este mundo para poder amar a los demás como tú los amas.