Frente a la tentación

Santiago 1.12-18

Santiago pasa ahora de las pruebas exteriores a las interiores.

La palabra tentación conlleva la idea de inducir a alguien a pecar. Algunos judíos razonaban así: "puesto que Dios creó todo, también habrá creado el impulso hacia lo malo. Y ya que este impulso tienta al hombre a pecar, en último término Dios es responsable del mal, por haberlo creado." Santiago tiene en mente al hombre que busca esa excusa para pecar. En lugar de echarle la culpa a Dios, el hombre debe asumir su responsabilidad. Las palabras "arrastrado" y "seducido" se usan metafóricamente, refiriéndose al arte de cazar y pescar poniendo una "carnada" o "sebo" al animal para atraparlo.

Santiago establece una progresión en el acto de pecar (15-16). Primero, se despierta la pasión y se concibe el pensamiento perverso (14); luego la pasión provoca la consumación exterior del pecado (15a) y por último viene el juicio divino. Santiago exhorta a sus lectores a no autoengañarse.

En oposición al pensamiento de que la tentación provine de Dios, Santiago afirma que sólo lo bueno procede de Dios (17-18).

Aplica
En forma práctica, ¿cómo podrías prepararte para enfrentar las pruebas y tentaciones que vienen a tu vida?

Ora
Gracias Señor porque tú eres mi abogado cuando peco o caigo y tú me levantas.