Más decadencia

Nehemías 13.15-31

El día de reposo es profanado y el yugo desigual sigue de moda.

El sábado era el día separado para adorar al Señor y esperar en su presencia.  Pero el pueblo se ocupaba en atender sus actividades comerciales; vendían vino, transportaban su mercancía sobre los animales (15) y traían toda clase de productos para vender  junto al muro y aprovechar todas las oportunidades de negocios. Todo esto desagradó a Nehemías quien puso gente fiel y mandó a cerrar las puertas de la ciudad para impedir el ingreso de los comerciantes (21).

Jesús es el Señor del día de reposo, Él vino trayendo un mensaje liberador. A todos los que vivían esclavos de sus tradiciones, negocios y pecados les mostró que el sábado si se podía sanar a los enfermos,  liberar a los oprimidos por el enemigo, despojar de cargas a los trabajados y cargados, perdonar pecados, etc.

Por si fuera poco, también habían consentido cosas abominables al permitir que se tomaran  mujeres extranjeras para unirse a ellas. Dios había prohibido el yugo desigual. Nehemías les recuerda como Dios había amado a Salomón y lo había puesto por rey, pero su corazón fue desviado a causa de las mujeres extranjeras que lo hicieron pecar. Dios es Santo y quiere que su pueblo sea santo,  que no contamine su casa ni el ministerio pues para Él somos real sacerdocio y nación santa (1 P. 2.9).

En la actualidad necesitamos de hombres con el valor y la visión de Nehemías. Sin duda lo que hizo no cayó bien a los que querían comprar y vender (20) y a los que se emparentaban fuera de la voluntad de Dios, pero su único deseo era ensalzar a Dios y hacer las cosas como Él lo había mandado.

Aplica
¿Hay algunas “puertas” que tienes que cerrar para impedir que el mundo y sus costumbres invadan tu vida? ¿Hay algo o alguien a quien tienesque “arrancarle los cabellos” para evitar el pecado en tu vida y tu hogar? ¿A qué o a quien tienes que ahuyentar para evitar que tu vida se contamine?

Ora
Señor, ayúdame a mantenme fiel para que pueda acabar la carrera con gozo. Quiero seguir tus instrucciones tal como lo hacía Nehemías.