Comprometidos a guardar la ley

Nehemías 9.38-10.39

Cuando prometas algo, procura cumplirlo.

La primera parte del capítulo es una lista de los que firmaron el pacto, la fiel promesa de guardar la ley. La encabeza Nehemías, luego la casa de los sacerdotes, luego los levitas, porteros, sirvientes del templo y todos los del pueblo: “todo el que tenía comprensión y discernimiento” (28). Esto último es ingrediente indispensable en toda promesa, pero especialmente en promesas hechas a Dios.

El pueblo promete siete cosas:

1. No casarse con paganos.
2. Guardar el día de reposo.
3. Dejar que la tierra descanse el séptimo año.
4. Pagar el impuesto del templo.
5. Traer leña para el altar.
6. Dar primicias y el diezmo para el sostén de sacerdotes y levitas.
7. No abandonar la casa de Dios.

Todos estos puntos se pueden resumir en una sola palabra: OBEDIENCIA. Debemos preguntarnos cómo anda nuestra obediencia a aquél a quien llamamos Señor. No será nada grato oír de sus labios: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” (Lc. 6.46).

Notamos que fácil es prometer, pero Dios dice que debemos acercarnos más para oír quepara ofrecer el sacrificio de los necios. (Ecl. 5.1). Para Dios son importante las primicias de todo cuanto Él nos da, asimismo los diezmos y las ofrendas, porque son principios que muestran cuanto estamos confiando en Él.

Aplica
¿Qué promesas has hecho a Dios que nos has cumplido? ¿Cumples lo que prometes a tiempo y tal como lo prometiste? ¿Cómo defines la obediencia?

Ora
Señor, por amor a tu nombre ayúdanos a cumplir nuestras promesas.