Puntos de vista

Ezequiel 11.1-13

Dios no mira de la misma forma que el hombre mira.

Veamos esta visión desde dos ángulos:

1. El punto de vista de los príncipes (3).

Lo malo había sido llevado a Babilonia y ellos, la carne escogida, sufrirían el castigo de Dios, pero atenuado por el agua en la olla (no serían cocidos a fuego directo). Conclusión: Jerusalén era una ciudad segura, no había por qué preocuparse. Vendría el sitio como castigo, pero sería algo temporal. Purificados por fuego, serían nuevamente agradables a Dios. El mensaje para los del exilio era que Babilonia sería derrotada cuando sitiaran a Jerusalén y ellos pronto regresarían.

2. El punto de vista de Dios (7).

Jerusalén sería la olla, pero ellos serían cual pellejos que la cocinera separa de la carne y bota a los perros (9). La carne buena eran los que habían muerto por sostener una política contraria a la de los príncipes: sumisión a Babilonia, profetizada por Jeremías (Jer. 27.12, 16, 17).

¡Qué diferentes puntos de vista! ¿Cuál se cumplió? (Jer. 52.24-27).

Termina Ezequiel con palabras para los exiliados. No eran los malos, como pensaban los de Jerusalén, ni eran los buenos. En su soberanía, Dios los había elegido para mostrar en ellos misericordia (16).

Aplica
Examina tu corazón e identifica si eres carne o pellejo.

Ora
Señor, escudriña mi corazón y no dejes que se endurezca por causa del pecado.