Pon una Señal

Ezequiel 9.1-11

El Señor marca a los que le adoran.

La visión de Ezequiel no ha cesado. El Señor recorre Israel y ve los actos repudiables que comenten sus hijos.  En los versículos 1 y 2 se describe a siete hombres, seis con armas mortales en sus manos dispuestos a matar a quienes cometen pecados y adoran a falsos dioses, y uno que está vestido de lino que lleva un estuche de escriba que tiene una misión especial. Ellos son instruidos por Dios para realizar dos tareas específicas. Los primeros seis están encargados de matar a todos los viejos, jóvenes, muchachas y niños comenzando por el templo sin dejar a nadie con vida (5, 6). Todas estas personas que iban a morir son los que cometían pecados, actos violentos, injusticias.  El séptimo hombre vestido de lino, símbolo que una función sacerdotal, tiene una especial función, poner una Señal en la frente (presumiblemente una cruz) de aquellos que oran, gimen y se lamenten del pecado que cometen sus hermanos. Aquellos que estén marcados con esta Señal no deben ser tocados porestos ángeles de juicio.

Este pasaje de Ezequiel es un relato de suma crudeza capaz de estremecer a cualquier lector, pero que también nos brinda un atisbo de la gracia que iba a sobrevenir sobre nosotros, pecadores. Al igual que aquellos que lloraban y gemían por las atrocidades que el pueblo cometía, Dios también nos ha marcado con un sello, su Espíritu Santo. No dejemos de orar y pedira Dios misericordia para nuestras vidas y las de nuestros hermanos, especialmente por la de aquellos que están siendo zarandeados espiritualmente.

Aplica
¿Oras diariamente intercediendo por tus hermanos? ¿Los que te rodean te identifican como cristiano? ¿El fruto del Espíritu Santo es visible en tu vida?

Ora
Señor, que tu sello en mi vida sea visible y de bendición para todos los que me rodean.