La pesca milagrosa

Lucas 5.1-11

 

Jesús desafía a Pedro a tener fe y echar de nuevo las redes al mar.

Este es uno de los pasajes en que Jesús desafía a creer que su poder no tiene límites.

Notamos el cansancio de los pescadores después de haber trabajado toda la noche sin recibir ningún fruto por su esfuerzo. ¡Qué difícil es creer cuando las circunstancias son adversas a nuestra fe y cuando pesa en nuestro corazón la desesperanza! Es tan difícil creer que algo puede suceder cuando todo se presenta en contra y todo nuestro panorama es oscuro.

Jesús le dijo a Pedro que navegara adentro y echara las redes para pescar. Qué interesante la reacción de Simón: "Señor hemos estado pescando toda la noche pero nuevamente, en tu nombre echaremos las redes."

De este episodio podemos “pescar” algunas enseñanzas:

1.     Si Jesús ordena algo, la mejor opción es obedecer (1).
2.     Si obedecemos podemos esperar frutos (6).
3.     El éxito no podemos lograrlo solos, necesitamos de la ayuda de otros (7).
4.     Al encontrarnos con Jesús podemos tomar conciencia de nuestra pecaminosidad (8).
5.     La perspectiva correcta de la vida está en Jesús (10).

A veces queremos dar una explicación a Dios de las cosas que nos están pasando, pero olvidamos que Jesús tiene un poder ilimitado en cualquier circunstancia. Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús porque pudo ver la manifestación de su gloria y poder.

Aplica
¿Cómo afecta tu vida el hecho de que Jesús tiene poder ilimitado en cualquier circunstancia? ¿En qué te basas para creer que Jesús puede responder abundantemente ante tu problema o necesidad? ¿Has caído de rodillas ante Sus pies para darle toda la gloria y honra por lo que Él hace en tu vida?

Ora
Señor ayúdame a creer, a depender de ti, a vivir bajo tu poder y autoridad.