Con autoridad

Lucas 4.31-39

La autoridad del Señor trasciende más allá de lo racional.

Un hombre "poseído" es sanado por la presencia y autoridad del Señor (33-37). El apóstol Juan dice que el Hijo de Dios apareció para deshacer las obras del Diablo. En este cuadro notamos que el demonio está aterrorizado (33), dando voces ante la presencia de Jesús. Nada podía hacer, más que callar (35) y salir de este hombre. Los demonios reconocieron su autoridad y obedecieron. El Señor tiene poder sobre Satanás, sobre la enfermedad y sobre la naturaleza.

Mediante su autoridad el Señor reprende a la enfermedad. Esta azotaba a la suegra de Pedro (38). Felizmente era una enfermedad temporal, pero sirvió para que el nombre del Señor fuera glorificado en ella. Esta obra de tormento por parte de Satanás fue reconocida y expulsada del cuerpo de su víctima. La fiebre obedece a la voz de su autoridad (39).

¿Cómo ejerce la autoridad el creyente seguidor de Jesucristo? No podemos ejercerla sin antes haber estado en oración, en intimidad con el Señor. Cualquiera sea el ministerio que se desarrolle en la Iglesia, debe estar basado en el ayuno y la oración. Los que sirven deben hacerlo con la autoridad del Señor; de otro modo no será un ministerio espiritual.

Aplica
¿Tiene tu ministerio el respaldo de la verdadera autoridad? ¿Cuál es la fuente de tu autoridad? ¿Cómo te aseguras que tu servicio se apoya en la autoridad divina?

Ora
Dios, permite que sea un instrumento útil dentro de tu iglesia.