El año agradable

Lucas 4.14-30

 

Jesús, fue probado por medio de tentaciones y salió victorioso mediante el Espíritu

El Señor Jesús vino a este mundo para cumplir con la misión de predicar el evangelio. Cumplió ese plan en el poder de Dios, en cumplimiento de la profecía de Isaías 61.1-2.

Este poder radica básicamente en la unción como Rey, condición necesaria para dar las buenas nuevas a los pobres (18). Notamos aquí dos reacciones: admiración, (14,22) y oposición (29).

El Señor predicó con poder y con autoridad del Espíritu Santo de Dios. Fue guiado por Él al desierto (Lc. 4.1) y luego, en el poder del mismo Espíritu fue a Galilea (14).

La administración del poder recibido fue de acuerdo a su humildad, puesto que no abusó de él. Por el contrario, hizo uso del poder en forma sabia y conducente al propósito de predicar el evangelio a los descarriados, a los de poco ánimo, a los presos, a los oprimidos, a los quebrantados; llegando así al cumplimiento de las Escrituras (20).

Una triste noticia. Los suyos no lo aceptaron (24 y Jn. 1.11-13). Actualmente sucede lo mismo, muchos prefieren no hablar sobre el asunto para no comprometerse con Dios. Procuremos nosotros anunciar este evangelio de poder y anunciar que es el año y el momento agradable para aceptarlo.

Aplica
¿Estás bajo la autoridad de Dios al anunciar su evangelio? ¿Está tu vida sometida a su voluntad, haciendo lo que a él le agrada? ¿Cómo podrás tener su unción?

Ora
Señor, ayúdame para someter mi vida a ti. Te amo, Señor y quiero hacer tu voluntad.