El banquete de la sabiduría

Proverbios 9.1-18

 

La sabiduría de Dios nos lleva a tomar decisiones que aseguran nuestro bienestar físico y espiritual.

En países de régimen capitalista, la ley de la oferta y la demanda fija los precios de los bienes y servicios. Esto ha originado la creación de grandes empresas publicitarias que dirigen todos sus esfuerzos para promocionar dichos bienes y servicios. ¡Nos invitan a consumir bienes o servicios que no necesitamos!

En este pasaje metafóricamente se están promocionando dos banquetes, el primero preparado por la sabiduría (1) y el segundo por la insensatez (13). El primero fue elaborado ordenadamente, en lugar finamente labrado y con detalles que reflejan la capacidad creadora de su anfitriona (1). El menú (2, 5) es muestra de excelencia y cada invitado se siente importante en este banquete (6). Por otro lado, el banquete de la insensatez es todo lo contrario. Desorden, ignorancia (13) y sorpresas inesperadas (18) son rasgos característicos de este segundo banquete. El menú, a base de pan y aguas hurtadas (17), revela que lo más importante es el bienestar de la misma anfitriona, quien anima a sus invitados a ser cómplices de su obrar deshonesto.

Es la sabiduría de Dios (10) la que nos indica el camino a la vida y nos aparta de la seducción y engaño de los placeres carnales, que sólo traen destrucción. (18)

Aplica
¿A cuál de los dos banquetes prefieres ir? ¿Pides la sabiduría de Dios al utilizar cada uno de los recursos que Él te ha encomendado? ¿Cómo te afectan los anuncios radiales o televisivos? ¿Tienes presente el contraste entre la sabiduría de Dios y los placeres inmediatos?

Ora
Señor, ayúdame para que mis decisiones se basen en tu sabiduría y así camine hacia la vida.