Arrepiéntanse

Ezequiel 14: 1-11

 

El llamado de Dios es a caminar por las sendas antiguas.

Dios le dio a Ezequiel una misión muy difícil de abordar. Ezequiel era un hombre instruido, culto, tal vez uno de los grandes profetas del antiguo testamento,  uno de los más preparados. Pertenecía a la casta sacerdotal, era un hombre influyente que era visitado a menudo por los jefes y gobernantes de Israel. Tenía una posición que cuidar. Pero Dios le pide que confronte el pecado en el que el pueblo y los jefes de Israel se encontraban.

Que pasaría si Ezequiel viviera en nuestros días, cuál sería la misión que Dios le daría. Meditemos un momento y pensemos. Desde esta posición de confort en la que nos encontramos ¿estaríamos dispuestos a sacrificar lo que sea necesario por cumplir el mandato de Dios? Ezequiel lo estuvo y fue obediente;  marchó como esclavo hacia babilonia y desde allí profetizó la caída de Israel.

¿Estamos dispuestos como cristianos y como iglesia a predicar en contra del matrimonio homosexual, de las leyes que defienden el aborto, la adopción de niños de parejas del mismo sexo, de las iglesias que lucran con los diezmos y ofrendas de los esforzados hermanos, de ministerios que no miran la pobreza en la que viven sus hermanos, etc.?  Podemos seguir nombrando situaciones de pecado, podemos hacer una larga lista, pero ¿estamos dispuestos a escuchar elllamado de Dios que invita a su pueblo a arrepentirse?

Aplica
¿Estás predicando a Cristo fuera de zona de confort? ¿Qué estás dispuesto a sacrificar por la causa de Cristo? ¿Hay algo de lo cual necesitas arrepentirte y pedir perdón a Dios?

Ora
Señor, ayúdame a compartir tu Palabra. Si es necesario sácame de mi comodidad y envíame a mí.