La mentira

Ezequiel 13.1-23

El arma perfecta de Satanás para mantener bajo control a la gente se llama… ¡La Mentira!

Jesucristo vino para darnos salvación y vida eterna, sacándonos de la oscuridad a su luz maravillosa Pero Satanás no se resigna a perdernos y se ha ideado la forma perfecta para mantener a la gente bajo su cautiverio, incluso hay muchos que siendo cristianos desde hace muchos años, todavía no han salido de las redes de Satanás.

Ezequiel en su capítulo 13 nos habla de los falsos profetas. Un profeta no es más que alguien a quién se le ha encargado un mensaje. Por lo tanto un falso profeta es aquel que dice mentiras tomando el nombre de Dios.

La verdad nos hace libres y la mentira nos convierte en esclavos (Jn. 8.32). Mentimos por diversos motivos, para mostrar mejor imagen, para convencer a alguien de algo. El silencio, el callar cuando debemos decir algo importante y verdadero, es una forma de mentir. Es abstención de la verdad.

Un mentiroso es alguien que vive de ilusiones. Vive tan ocupado en sus mentiras que nunca se prepara para la vida (5).

Un mentiroso solo vive de apariencias, no busca una verdadera solución, la pared esta cuarteada a punto de caerse y prefiere solo recubrirla de lodo para que se vea mejor. Hay problemas muy graves al interior de los hogares, de las iglesias cristianas y de la sociedad pero preferimos ignorarlos (10).

El ignorar los problemas y ocultarlos con mentiras un día traerá más problemas y pronto el lodo de mentira caerá y dejará al descubierto las grietas de nuestra vida (11-12).

Toda mentira un día va a quedar al descubierto, no esperes a que sea demasiado tarde para dejar de mentir (14).

Aplica
A la luz del pasaje de hoy identifica en qué áreas de tu vida tienes problemas con la mentira. ¿Qué medidas vas a tomar al respecto?

Ora
Padre, tu Palabra es verdad. Ayúdame a afirmarme en la verdad y a desechar toda mentira.