La señal

Ezequiel 12:1-28

Ezequiel sigue con sus lecciones objetivas y aquí despliega una profecía: la brecha en la pared, su salida de noche, los ojos del rey Sedequías que fueron sacados y su muerte en el cautiverio, todo se cumplió (Jer. 52.6-11).

La segunda señal era comer pan y beber agua frente a ellos, mostrando que lo hacía atormentado por el miedo: eso les pasaría a los cautivos. La casa rebelde sería castigada.

La rebeldía se describe como un proceso que comienza con:

1. Ojos que no ven, y no distinguen el peligro (2). Esto pasó porque dejaron de ver las bendiciones y dejaron de agradecerlas.

2. Oídos que no oyen la advertencia (2). Dejaron a su Maestro y olvidaron el timbre de su voz. Cuando esto sucede, todas las voces son confusas y ante la confusión se opta mejor por no oír.

3. Mente que no razona (22, 23). Los ojos se apartan de Dios y los oídos ya no escuchan sus instrucciones. ¿Habrá sabiduría? ¿Podrán discernir las visiones? ¡No!

Todo esto termina en:

4. Un corazón de piedra (11.19).

Aplica
Examina tu corazón para evitar caer en el proceso de rebeldía. ¿Hay algo de este proceso qué está afectando tu vida? ¿Cómo sabes cuan dócil es tu corazón delante del Señor?

Ora
Haz la oración del salmista en el Salmo 139:23, 24 y quita las raíces de rebeldía.