La sabiduría de Dios

Proverbios 8.22-36

Dios nos invita a buscar su sabiduría, pues hallándola también hallaremos la vida.

Muchas veces he quedado asombrado por la forma de hablar o de comportarse de las personas mayores como mis abuelos, padres, pastores y consejeros. Mi admiración aumenta cuando veo cómo enfrentan situaciones difíciles. En respuesta a mi asombro y admiración, ellos simplemente me responden que la sabiduría y experiencia se logran con el tiempo.

La sabiduría de Dios es mucho más admirable aún. No es la que se adquiere con el tiempo; ha existido desde antes de la formación del mundo (22-26). Esto nos asegura que únicamente Dios puede conocer todo cuanto aconteció. Su sabiduría, contenida en la Biblia, puede hacer de nosotros personas sabias.

La sabiduría de Dios puede ordenar el caos. Con su sabiduría, Dios creo el universo (27-29), ordenó la tierra y todo lo que en ella habita (30). Este pasaje nos recuerda que Dios se deleita al ver su orden divino imperando entre sus criaturas (31).

¿No crees que estas dos características de la sabiduría de Dios son suficientes para atender a la invitación de los versículos 32 y 33? Considera la bendición mayor de la vida que consiste en hallar la sabiduría de Dios (26, 37).

Aplica
¿Cuál es tu respuesta a la invitación para estudiar la Palabra de Dios? ¿La aceptas con agrado o la rechazas? ¿Consideras a aquellos que aman al Señor, como una fuente de sabiduría?

Ora
Señor, haz que mi corazón desee con vehemencia estudiar tu Palabra, la cual me muestra tu sabiduría.