Tener fama de ser iglesia viva o ser iglesia viva

Apocalipsis 3.1-6

 

Dios nos invita a ser una iglesia viva, despierta y perfecta en Cristo.

Sardis era una ciudad muy antigua que había tenido épocas de prosperidad y de decadencia.  Bajo el imperio romano volvió a una buena posición, pero nunca retomó el lugar de liderazgo en su región. En esta ciudad había cristianos que constituían la iglesia de Sardis, una congregación respetable y de buen nombre. En la visión de Juan, Jesús le da un mensaje para esta iglesia.

Jesús comienza reconociendo la notoriedad de esta comunidad cristiana: “Conozco tus obras; tienes fama de estar vivo…” (1).  Pero, “tener fama de virtuoso” no es lo mismo que “ser virtuoso”. Muchos desean gozar de popularidad o buena fama. Sin embargo, no todos aquellos que las tienen, las merecen. Los observadores de mi conducta pueden equivocarse y atribuirme características que no tengo. Pero Dios conoce la verdad y sabe aun lo que oculto o disimulo.

En el v. 1 Dios declara la verdad sobre la iglesia de Sardis. La describe como iglesia muerta (1), que debe reavivar lo que aún es rescatable (2). La considera iglesia dormida que debe despertar y la llama iglesia mediocre, por no presentar obras perfectas delante de Dios (2).

Pero Dios reconoce que hay en Sardis “unos cuantos que no se han manchado la ropa” (4) aludiendo a aquellos que no se habían contaminado con el paganismo, ni habían permanecido pasivos y silenciosos frente a las herejías que algunos toleraban dentro de la iglesia. Hoy día, el paganismo con su idolatría permea la cultura de Latinoamérica. Los cristianos estamos llamados a ser iglesia viva, despierta y perfecta delante de Dios.

Aplica
¿Qué diría Jesús si estuviera evaluando a tu iglesia? ¿La declararía viva o muerta? ¿Dormida o despierta? ¿Mediocre o perfecta delante de Dios? ¿Qué diría Jesús si estuviera evaluando tu vida?

Ora
Amado Dios, te pido que vivifiques a mi iglesia, que la despiertes y que la hagas una iglesia perfecta en Cristo.