Arrepentido

2 Samuel 12.15-25

 

La tristeza que procede de Dios.

Es importante leer este pasaje junto con el Salmo 51 que David escribió después de la visita de Natán.   Posiblemente lo escribió durante esos terribles siete días, cuando su recién nacido hijo agonizaba (15-18). Durante este tiempo David meditó mucho acerca de lo que implica el verdadero arrepentimiento. Y según lo expresa en el salmo, incluye el reconocimiento de la culpabilidad (Salmo 51.3); implica el reconocer contra quién realmente hemos pecado. David había pecado contra Urías, contra Betsabé, contra Joab, pero sus palabras reflejan otra realidad: “Contra ti he pecado, y sólo contra ti” le dice a Dios (4). David también reconoce que el arrepentimiento no es sólo cuestión de llorar: es cuestión de cambiar de dirección en la vida, de buscar afanosamente volver a hacer la voluntad de Dios: “Dame un espíritu nuevo y fiel” le pide al Señor (10).

Qué terrible el castigo que tuvo que aceptar David (15-19). Le hubiera sido más fácil sufrir el castigo de su pecado en su propia persona. Pero Dios, en su soberanía, eligió hacerle ver la consecuencia de su pecado en la persona de su pequeño hijo. David no dejó de interceder por la vida del bebé durante siete días. Su estado de ánimo fue tal que sus oficiales temían por su vida cuando el niño murió (18).

Qué generosa la bendición de Dios (20-25). David no se quejó de la decisión del Señor.   Incluso, su reacción sorprendió a sus oficiales. Es que él tenía un concepto de Dios que le ayudó a enfrentar esta tragedia: “El camino de Dios es perfecto”. Así escribió en el Salmo 18.30. David tampoco era fatalista: él sabía que en otro tiempo y en otra dimensión él y su hijo iban a estar reunidos (23).

David y Betsabé, adúlteros y (David por lo menos) homicidas, recibieron de Dios más bendición de la que pudieran haber soñado (24). Dios respondió con amor a su confesión.

Aplica
¿Qué actitud hacia Dios se hace evidente en las palabras de David en los versos 22 y 23? El arrepentimiento incluye muchos elementos. ¿Qué aprendes acerca de él a través de la lectura de hoy?

Ora
Padre, dame buena disposición para aceptar tu voluntad en mi vida, aunque ésta incluya la disciplina.