Para no caer

2 Samuel 11.1-27

 

Es mejor cumplir con el deber que dar gusto al ocio y a la sensualidad.

Las caídas son más perjudiciales cuando se producen desde mayor altura. Cuando un hombre cae moralmente, cae su nombre; pero cuando un rey cae, cae su reino. David no abdicó el reino, pero su pecado lo llevó a recibir un castigo severo de Dios.

¿Quién puso en marcha esta serie de acontecimientos tristes? Consideremos a Betsabé. ¿Qué hacía ella bañándose donde el rey la podía observar? Ella debía conocer su reputación con respecto a las mujeres. Parece que ella tuvo cierta responsabilidad en el asunto. Por su parte, David...

1. Descuidó sus responsabilidades (1). Se dio el lujo de enviar a otros a la batalla, mientras él se quedaba en la capital. Después de tantos años de vida de guerrillero, ¿no era justificable su proceder? Pero éste fue sólo un síntoma, entre muchos, que indicaba una degeneración en David, una falta de esa disciplina que lo había fortalecido tanto en años anteriores.

2. Hizo más averiguaciones (3, 4) acerca del objeto de su tentación. El primer paso que nos lleva al fracaso lo damos en el momento en que mostramos interés en algo que sabemos que es pecado.

3. Cayó en pecado (4). Y su pecado inicial no fue el último, pues para encubrirlo, tuvo que recurrir a otras medidas pecaminosas. Casi siempre es el caso, que un pecado lleva a otro.

4. Se dio a la intriga (6-13). Muchas otras personas fueron afectadas. Betsabé apareció deshonrada; David involucró a Joab en un complot (6); Urías fue presionado a pecar contra su conciencia para luego ser sentenciado a muerte. Nuestro pecado y egoísmo siempre afectarán a otras personas.

En verdad, Dios se indigna cuando no hacemos su voluntad (27b), pero mayor es su indignación cuando nuestro obrar acarrea gran perjuicio a nuestros semejantes.

Aplica
¿Has considerado el costo de ceder a las pasiones? ¿Buscas siempre justificar tus errores comprometiendo y arrastrando a otros, o tratas de confesarlos y pedir perdón por ellos? ¿Hasta qué punto el pecado ajeno te puede envolver y destruir tu integridad?

Ora
Dios Santo, líbrame de pecar contra mi prójimo. Ayúdame a conservar mi integridad delante de ti.