Fe en la protección de Dios

Hechos 27.39-44

La protección de Dios está presente aun en momentos de desesperación.

Pablo les había asegurado que sus vidas se salvarían (34). Sin embargo, en este relato hay momentos en que parece que la promesa de Pablo no se cumplirá. El barco queda atascado en la arena haciéndose pedazos (41). Además, se crea un nuevo riesgo cuando los soldados quieren matar a los presos (42). Muchos de nosotros, habiendo estado en el lugar de Pablo, nos hubiéramos sentido como que Dios nos abandonó.

Sin embargo vemos que la fe de Pablo en el poder y cuidado de Dios no fue en vano. Vemos el cuidado de Dios en los siguientes acontecimientos:

•  El problema ocurrió cerca de la playa.
•  El barco no se hundió completamente.
•  El plan de los soldados de matar a los prisioneros falló porque (27.3) la vida de Pablo fue de tal testimonio para el capitán Julio que él no permitiría que le quitaran la vida.

Vemos aquí que a pesar de la dificultad de la situación, Dios preparó los detalles para proveer protección no sólo a Pablo sino a todos los que estaban en el barco. Debemos recordar que aun en las situaciones difíciles la mano protectora de Dios estará con nosotros.

Aplica
¿Qué clase de testimonio es tu vida para quienes te rodean? ¿Qué puedes aprender del ejemplo de Pablo con el capitán Julio? ¿Qué puedes hacer la próxima vez que te encuentres en una situación muy difícil?

Ora
Señor, ayúdame a confiar en tu cuidado y protección y a vivir con confianza en las promesas que tú me has dado.