Hablar sin desanimarse

Hechos 26.19-32

Pablo continúa con su defensa y testimonio ante el rey Agripa y su corte.

Pablo continúa con su actitud altruista, poniendo más importancia en la salvación de los que le escuchan que en sus propias cadenas. Ya ha arriesgado su propia vida a costa de un mensaje que resulta ofensivo a los judíos y difícil de creer a los gentiles. Él le recuerda a su audiencia que es necesario volverse a Dios y que el arrepentimiento debe ser demostrado por obras (20). Al presentar el mensaje de Cristo hablemos de la conversión y del arrepentimiento. Junto con esto es importante que recordemos que esta transformación siempre produce obras que muestran el cambio ocurrido.

Sería fácil desanimarse en una situación como la que relata este pasaje. Pablo habla muy elocuentemente, al punto de que el rey Agripa casi se convence (28). Muy pronto, sin embargo, el rey Agripa le empieza a gritar que se ha vuelto loco. En vez de desanimarse por un comentario tan sarcástico, Pablo decide continuar insistiendo con su mensaje y extenderlo con un enfoque al resto de la audiencia (29). Muy sabiamente Pablo reconoció que su rol en esta situación era el de presentar el mensaje.

Aplica
¿Qué circunstancias usa el enemigo para desanimarte a compartir tu testimonio? ¿Cómo puedes sobrellevar estas circunstancias y no desanimarte?

Ora
Padre Celestial, yo quiero ponerme a tu servicio. Úsame y ayúdame a no desanimarme.