Aprovechando cada oportunidad

Hechos 26.1-18

Una vez más, Pablo nos da un ejemplo de cómo compartir un testimonio de salvación.

Pablo no desaprovecha ninguna oportunidad. El rey Agripa le da a Pablo libertad de hablar en su propia defensa. Al defenderse, no reprocha por la injusticia que se le ha mostrado. En cambio comienza a compartir su testimonio con gran elocuencia. Alza su mano, mostrando hasta en sus gestos una expresión de confianza por lo que está a punto de decir. También declara sentirse muy feliz por la oportunidad de compartir este mensaje. Junto con esta declaración, elogia a Agripa al reconocer que él tiene buen conocimiento de las costumbres judías.

Pareciera ser que Pablo relata hechos que ocurrieron objetivamente, sin agregar su propia opinión o pensamientos al respecto. El habla de su vida pasada, su persecución de los cristianos y de la experiencia de conversión que tuvo. Hace esto para mostrar el proceso por el que cambió su pensamiento. Al mismo tiempo, vemos que la forma en que cuenta lo ocurrido trae un mensaje de por sí. Al contar, dice que Jesús le dijo: "Te mando a ellos... para que no sigan el poder de Satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en mí y reciban así el perdón de los pecados y mi herencia en el pueblo santo de Dios.” (18). Pablo usa esta parte del relato para anunciar una vez más a su audiencia la salvación en Cristo Jesús.

Aplica
¿Estarías dispuesto como lo estuvo Pablo a dar tu testimonio? ¿Sabes lo que dirías? ¿De qué modos se pueden establecer puntos de contacto con la persona que escucha el testimonio como lo hizo Pablo? Habla en tu grupo de Unión Bíblica maneras de compartir el evangelio.

Ora
Querido Dios, dame sabiduría para poder reconocer las oportunidades que tengo de hablar de ti. Enséñame a saber qué decir.