Apóstol a los gentiles

Hechos 22.17-29

 

El siervo de Jesucristo deber estar dispuesto a sufrir por obedecer al llamado.

Pablo compartió su testimonio de conversión con sus perseguidores. Aquí entramos a un momento crítico de su testimonio, porque les va a contar qué le llevó a predicar el evangelio entre los gentiles.

En los primeros versículos (17-22), Pablo narra con mucho entusiasmo cómo el Señor Jesucristo se le apareció por segunda vez. El primer encuentro había sido mientras iba a Damasco. Ananías le anunció que Dios lo había escogido para testificar a todos los hombres lo que había visto y oído. "Todos los hombres", es una expresión para referirse a los gentiles.

Los judíos no entendían la amplia gracia de Dios para salvar también a los gentiles, ni que Pablo obedeciera a la comisión divina. Por eso, al oírle se enfurecieron de tal manera que el alboroto y amenazas contra Pablo era mayor que el de unos momentos antes, cuando le sacaron del templo. Por segunda vez el apóstol fue rescatado por el tribuno romano. Pablo apeló a sus derechos de ciudadano para evitar ser castigado por los romanos.

Vemos una vez más cómo la protección de Dios se hace patente en la vida de Pablo, su siervo.

Aplica
Quizás hasta este momento no hayas experimentado una persecución de este tipo. Si esto llegara a suceder, ¿tienes la certeza de que Dios te va a librar? Él lo ha hecho ya con muchos de sus siervos. Lo puede hacer de nuevo contigo.

Ora
Padre, ayúdame a servirte confiando en las promesas que me das en tu Palabra.