Escogido para ser testigo

Hechos 22.6-16

Pablo relata la razón de su llamamiento.

En los versículos anteriores vimos cómo Pablo se ganó la atención total de su pueblo y les contó su vida y la forma en que perseguía a los cristianos antes de su encuentro con el Señor. Ahora lo encontramos en el momento clave cuando relata la forma en que Dios lo llamó y comisionó:

  • Fue rodeado por la luz del Señor (6).
  • Escuchó la voz del Señor demandándole una razón por perseguirle (7-8).
  • Entendió que era un llamado especial (9-10a).
  • Fue a Damasco para recibir instrucciones (10b-ll).

Fue ayudado por Ananías, un varón de Dios (12-13). Ananías le declaró que Dios lo había escogido para:

•  Conocer su voluntad, ver al Justo y oír la voz de su boca, y

•  Ser testigo suyo ante todos los hombres de lo que había visto y oído (15).

¡Qué tremenda responsabilidad la de Pablo! Él no lo decidió así; todo fue la voluntad de Dios. El primer paso fue dar testimonio de su salvación a través del bautismo por agua y de ahí en adelante ya conocemos su admirable trayectoria como testigo de Jesucristo.

Aplica
Un día el Señor Jesucristo te llamó a su luz admirable. Al igual que con Pablo, su voluntad es que tú testifiques de lo que has visto y oído en tu encuentro personal con Él y su Palabra. ¿Cómo lo estás haciendo?

Ora
Señor Jesús, quiero hacer mío el compromiso que Pablo asumió ante ti.