De perseguidor a perseguido

Hechos 21.37-22.5

Pablo enfrenta con valentía los padecimientos por causa del nombre de Cristo.

Para Pablo estaba muy claro lo que unos años más tarde (64 DC) escribió Pedro (1 P. 2.20-21).

Pablo entendía que había sido llamado para seguir el ejemplo de Cristo.

Aun cuando en estos versículos lo encontramos padeciendo injustamente en manos de su pueblo, Pablo no parece estar irritado por el trato recibido. Por el contrario, inicia su defensa ante quienes se sienten molestos y confundidos. En la primera parte de su defensa, valiéndose de sus antecedentes judíos, hace frente con valentía a sus enemigos:

•  Les habla en hebreo (arameo), para ganar su atención.

•  Se dirige a ellos en tono familiar.

•  Hace memoria de su ciudadanía (nacido en Tarso, criado en Jerusalén y educado por eminentes maestros de Israel).

•  Les recuerda que había contado con el apoyo de los líderes religiosos judíos cuando era perseguidor de los cristianos.

Pablo ganó la atención de sus perseguidores de una manera inteligente y sin amedrentarse. Pero su defensa tenía un propósito mayor. Lo veremos en la continuación de este incidente.

Aplica
¿Te ha tocado padecer alguna situación difícil por ser un seguidor de Cristo? ¿Cómo te ayudó a enfrentarlo, el hecho de saber que eres un ciudadano de la patria celestial? ¿Cuál fue el testimonio que tus enemigos recibieron?

Ora
Padre, gracias por los derechos y privilegios que como heredero de la patria celestial me has dado; ayúdame a recibir lo que tú permitas en mi vida.